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Nuevamente sobre el Simbolismo
“No es con facilidad que se comprende que el Conocimiento no puede
trasmitirse, sino que es un estado de conciencia al que todos pueden llegar si
se lo proponen y trabajan para alcanzarlo, y que llegar a conocer es haber logrado
dicho estado y no simplemente haber almacenado en la cabeza mucho conocimiento
ajeno. Como no nos cansamos de repetir esto es lo que hace la diferencia entre
un erudito y un sabio…y que el enterarse del conocimiento ajeno no es conocer,
en la misma forma que leer libros de viajes no es viajar”.-
Antenor Dal Monte-
El ser humano común actualmente utiliza (según lo manifiestan las
ciencias de la mente) escasamente un porcentaje mínimo de sus potencialidades a
mentales y emotivas.-
Gran parte de la incidencia en la conducta de la sociedad en forma masiva
viene dada por la intervención de los símbolos. Esto bien lo saben los
publicistas que los utilizan para promocionar y vender sus productos.-
Pero existen otro tipo de símbolos.-Los símbolos sagrados” (por llamarlos
de alguna manera) los que han sido trasmitidos por la tradición a través del
tiempo, siendo sus orígenes remotos y desconocidos, como manifestaciones de
ideas- fuerzas auto-sintetizadas y que se concretan cuando son internalizadas y
vivenciadas en la conciencia por quienes tratan de comprenderlos (mejor dicho
de aprehenderlos).- En todas y en cada una de las Escuelas inicíaticas se
instan a sus integrantes a observar y practicar el simbolismo como un conjunto
integrado que constituye un peculiar lenguaje con su correspondiente
gramática.-
Si uno se contenta meramente con el aspecto exotérico de los símbolos
sólo nos damos cuenta de su imagen icónica que puede alcanzar
(racionalmente) una diversidad de variables
formales en las distintas culturas y sociedades.-
Por lo contrario si consideramos el aspecto esotérico podremos apreciar
que traspasa las expresiones culturales y de épocas, y los sistemas simbólicos
son en realidad Manifestaciones de un
único contenido y común a todos los pueblos y a cada ser humano.-
La vía iniciatica brinda al individuo (al genuino candidato) los
instrumentos simbólicos que son indispensables para que su perfeccionamiento
vaya conformando un verdadero método.-
Quizás debamos reiterar que la temática central de las mencionadas
Escuelas Iniciáticas, y por supuesto Lumen, es el Hombre. Pero no en su aspecto
psico-biológico- social sino a su
interior, a su esencia, alma, conciencia o espíritu como quiéramos
denominarlo.-
El simbolismo es pues un mecanismo de transmisión del mensaje, es la
comunicación del mismo constituyendo a la vez el mecanismo de concreción de su
realización.-
El sistema simbólico (a través de los símbolos, rituales, ceremonias,
etc.) ofrecen al iniciado las herramientas para conocerse a sí mismo, para
relacionarse con su origen y proyectarse a su futuro, a trascender.-
En nuestra percepción de la “realidad” que nos circunda hay aspectos que
son inconscientes.
Es evidente el hecho que aún cuando nuestros sentidos (por los cuales nos
conectamos con el mundo exterior) reaccionan ante fenómenos reales, ya sean de
índole visuales, sonoras, táctiles u olfatorias, las mismas son trasladadas del
reino de los que llamamos “realidad objetiva” a la mente donde se transforman
en sucesos psíquicos.-
Por otra parte sucesos que no nos hemos percatado concientemente han sido
absorbidos sub-concientemente o aún inconscientemente. Carl G. Jung en uno de
sus escritos claramente manifestó: “así como los contenidos conscientes pueden
desvanecerse en el inconsciente, también nuevos contenidos que nunca fueron
concientes pueden surgir de él”.-
Es un hecho comprobable que además de los recuerdos de un pasado
consciente más o menos lejano, también pueden surgir por sí mismo, de un inconsciente,
pensamientos nuevos, imágenes e ideas creativas. Es decir pensamientos,
imágenes e ideas que para nosotros no fueron concientes anteriormente. Afloran
y se desarrollan de las oscuras profundidades de la mente y forman parte
importantísima de la “psiquis sub-liminal “o del “inconsciente colectivo” y son
facilitados por intermedio de los símbolos.-
El símbolo es una “herramienta”,
un “intermediario” entre dos realidades: una percepción conocida (objetiva) y
otra que en sí constituye la esencia que está más allá de la simple
intelectualización o racionalización.-
Jung concebía a los símbolos como
transformadores de energía. Es decir 2 nexos de unión que posibilitan el
desplazamiento de energía de un plano a otro.-
Los símbolos son imágenes que hacen surgir del interior del candidato
iniciado, latencias distintas que se complementan porque cada una de ellas
sumadas constituyen una unidad.-
El lenguaje simbólico que es necesario aprender y aprehender, constituye
un idioma compuesto por un conjunto de elementos: imágenes, colores, sonidos,
vestimenta, gestos, posturas, movimientos, etc.-
Son aparentemente pasivos pero
según Antenor Dal Monte son
elementos “psico- dinámicos” cuando son conscientemente internalizados capaces
de obrar como poderosos agentes de activación de los procesos de “iluminación”
en la comprensión de nuevos contenidos de la conciencia, lo que representa una
expansión o mayor amplitud del campo de la misma.-
El símbolo es una manifestación a nivel sensible, diríamos estético- emocional,
como parte repetimos de un “lenguaje peculiar” para ser vivenciado. Nombra las
cosas y es una con ellas. Nuevamente símbolo es un “instrumento mágico” capaz
de despertar, llamar y hacer venir determinadas latencias desconocidas del alma
o que yacen subconscientemente en su interior. Los símbolos actúan como
mediadores, permitiendo captar algo tan abstracto como un “arquetipo” a través
de una forma concreta.-
Entonces los símbolos son verdaderas herramientas (en sánscrito se los
llama “yantras” que significa precisamente herramientas) que pueden ser utilizadas adecuadamente para la construcción
moral, mental y espiritual y se utilizan además
según el Arte Real para el logro
de transformaciones y cambios. Así han sido utilizadas en el transcurrir de
milenios por las distintas escuelas iniciáticas. Diversas huellas de ello
existen en la historia del transcurrir de la civilización.-
Dice la tradición primordial que en un principio los seres estaban en
contacto directo con la realidad esencial del Universo y su unidad con él.
Luego fue perdiendo ese íntimo contacto y simplemente recordando (a veces con
la exteriorización de mitos). Luego necesitó el auxilio de elementos (el
sistema simbólico) que tienen un contenido esotérico que es trasmitido por las
tradiciones (las Escuelas) iniciáticas mediante un conjunto de “misterios”.-
Estos “misterios antiguos” aparecen en coincidencia en Egipto como los
“Misterios de Osiris”, la de”Mitra” en Persia, los de “Dionisio y Eleusis” en
Grecia, los “Druidas” entre los Celtas.-
En todos podemos encontrar un factor común, indicando un origen
común.- Las ceremonias de iniciación en
ello se refieren a la muerte y resurrección (o renacimiento místico) y que alude a un personaje heroico.-
Junio 2007