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Consejos Prácticos
“Angosto y difícil es el camino que conduce a la libertad” esta frase
es muy antigua y se puede encontrar en las escrituras bíblicas y dicho de otra
manera en casi todas las filosofías y escuelas iniciaticas.
Pero los modernos iniciados no prestan
atención a esta sentencia que nos
advierte de lo tremendamente difícil de la tarea, no me refiero a los de la
masonería o rosicrucianos, los cuales ya prácticamente estan lejisimo de
entender donde estan y para que. Me refiero sobre todo a los iniciados en los
círculos internos de la Orden, como nosotros, que por lo menos deberíamos
tratar de comprender que es lo nuestro y
lo que se espera de nosotros.
Mientras estemos en este plano, somos siempre
aspirantes a pasar por ese angosto pasaje que menciona la escritura, esto debe
estar siempre presente en todas las acciones que efectuemos, ya que un actuar egoísta, presumido e ignorante convertirá al angosto pasaje en uno ancho que nos llevara a la perdición, la perdición, significa perder la condición
de aspirante de iniciado en los misterios, lo que se conoce como cortarse la
cabeza.
Nadie puede pretender cruzar el umbral sin grandes sacrificios, que ese parece ser las
creencias de muchos iniciados, el camino de la redención, de la salvación, de
la iluminación es tan estrecho y difícil
que la sola mención de las dificultades
a vencer son a veces tan aterradoras que muchos abandonan antes de haber
comenzado.
El
simbolismo cristiano nos muestra que si queremos lograr la resurrección,
debemos tomar nuestra cruz y recorrer
nuestro camino, siempre habrá algun hermano que nos ayudara a llevar el peso,
la carga que hemos voluntariamente aceptado y si no será la ayuda de algun
hermano mayor, cuando no, la misma Orden, siempre y cuando merezcamos esa ayuda
y si no, no.
Existen por supuestos algunos aspirantes que
ya nacieron buscando este destino de misticismo y de sabiduría oculta, debido a
una herencia propia, muchos de ellos estan ya a prueba de pasiones y
debilidades humanas, en ellos el llamado de los huérfanos, es el único llamado
que escuchan, por supuesto estos hermanos tienen asegurado el éxito, pero para
los demás como nosotros, el esfuerzo debe ser constante.
Para los que tenemos familia, sea esposo o
esposa, hijos y demás familiares la cosa se pone difícil, cuando no imposible,
y la pregunta esta allí mismo ¿ qué hacer?
Ya que el llamado de los hijos y de la pareja es incesante y muchas
veces se desatiende ambas obligaciones y no se sirve a ninguna de las dos,
ni a la viuda ni a la propia familia.
El consejo dado por antiguos instructores fue, ir trabajando en
todo lo que se pueda mientras se cumplen con las obligaciones familiares, no
buscar nuevas, ni dejarnos atrapar por nuevas y esperar hasta que los hijos
estén relativamente grandes y ya no necesiten tanto de nosotros y vayamos
entonces tomando mas responsabilidad en la obra mayor.
Mientras
vamos sintiendo mas amor por la humanidad, dejando que lo familiar vaya
dejando paso al altruismo universal,
nadie puede servir a dos reyes, ya que
al final no se sirve a ninguno de los dos y terminamos perdiendo la
oportunidad, trabajemos mientras haya
luz y sin apego a los resultados, solo
por amor a la humanidad.
Agosto 2007