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Algunos conceptos para un Cooperativismo
Un Viejo conocido aforismo que es parte del acerbo cultural expresa:”Si quieres
ahuyentar la oscuridad, enciende una luz”.-
Cuando en algunos artículos, en forma reiterada, describíamos con objetividad
y quizás sin que se manifestara notoriamente nuestro dolor y preocupación por
el desarrollo de los acontecimientos en nuestra actual civilización occidental,
que a nuestro sentir y saber se ha ido desviando progresivamente de los valores
morales y éticos, de un apartamiento del sentido humanitario y espiritual de un
destino común, de la dignidad de la vida, percibíamos que un manto de ignorancia
individual, colectiva y aún global está dominando nuestra era, generando las
crisis que observamos y sufrimos, planteándonos un panorama oscuro del presente
hacia un futuro.-
Y si comenzáramos a hablar de globalización y cooperativismo es que deseamos
contribuir con una pequeña luz que ilumine nuestra conciencia colectiva
develando (no revelando, es decir velando dos veces) las posibilidades reales
del hombre acerca del concepto de solidaridad, de la posibilidad que en conjunto
puedan ser cumplidos los anhelos y necesidades comunes, logrando la eliminación
de desequilibrios sociales con la injusticia que ello determina generando
marginación, con la pobreza, miseria e infelicidad que ella conlleva.-
En lo íntimo del ser humano radica desde siempre la Esperanza de la posibilidad
de modificación de las circunstancias, basada en el logro de un bienestar común
en lo material, pero sobre todo con el logro de una humanidad más espiritual,
más fraternal que viva en felicidad y paz activa.-
Estando inmersos, como lo estamos, en medio de un concepto hedonista de
consumismo y satisfacción de los deseos, generado por la multiplicidad de
artículos y objetos que el mercado, (parcialmente ya globalizado), ofrece quizás
olvidamos cuáles serían las necesidades básicas comunes, necesidades
primordiales para la existencia. Comprender que las necesidades primordiales
personales son exactamente las mismas que la de nuestros semejantes.-
Cuando creemos que podemos resolver para nosotros por sí y para sí un problema
que afecta a todos estamos creándonos una ilusión, privándonos del ejercicio de
una co-responsabilidad en el bienestar general.-
Si aceptamos la existencia real de una comunidad de necesidades nos lleva a
tomar conciencia y aceptar la indudable existencia de un derecho-
Deber que debe determinar enfocar una conducta social comprometida y
cooperativa.-
Si en nuestro interior, en nuestra conciencia, germina la imagen, la idea, el
pensamiento y el sentimiento de una solidaridad concreta, constituirá segura e
indudablemente el punto de apoyo para la palanca que en forma paulatina e
inevitable generará un cambio para el mundo.-
Si fríamente somos objetivos, a esta altura de los conocimientos científicos y
tecnológicos la satisfacción de las necesidades comunes no deberían ser un
problema en sí, lo que constituye un problema es la incapacidad de enfrentarlas
y buscar soluciones para cumplirlas con un sentido social, de comunidad y de
universalidad.-
La acción cooperativa es una empresa humana que requiere un total acuerdo y
coherencia constante, sostenido y renovado con entusiasmo. Un absoluto
convencimiento de su utilidad operativa y el beneficio individual y comunitario
que constituye el verdadero motor que dinamiza el adecuado y correcto
funcionamiento del sistema, que a su vez se transforma en el elemento retro
alimentador por sus resultados, haciendo sustentable el mismo e
incrementándolo.-
Indudablemente el camino de la auto-revelación de la dignidad del ser humano
conduce a la plena conciencia de los valores esenciales y trascendentes que
hacen a la vida, determinando un respeto a sí mismo y la certeza de la hermandad
potencial que existe en todos sus semejantes, estableciéndose y proyectándose
un respeto hace quienes son sus iguales.
El ser humano que preste atención a los requerimientos valederos, ciertos,
profundos de su ser (que trasciende el aspecto puramente material) y trate
conscientemente desarrollarlos, se transforma en un agente activo para generar
las condiciones del respeto mutuo para la acción cooperativa. Y este respeto
mutuo es el camino que abre la confianza mutua que permite lograr los acuerdos
valederos, firmes y que posibilitan la acción conjunta.-
El inspirar confianza y tener confianza se interrelacionan, y es un logro
básico, sustancial que no surge simplemente por establecer vínculos de simpatía
personal y amistad (a veces solamente un trato protocolar y diplomático), sino
que debe surgir de una conducta íntima, rectitud profunda en el proceder
cotidiano, claros y límpidos sentimientos y pensamientos, que es lo que en la
concreta realidad la va a determinar, nutrir y consolidar.-
Si nuestra mira se eleva del horizonte de nuestros intereses personales, si nos
anima una pasión por la realidad de las cosas honestas, justas, si aspiramos
sinceramente al bienestar del conjunto suprimiendo nuestro deseo ambicioso y la
envidia, si tenemos un goce pleno del bienestar ampliamente logrado y
fundamentalmente compartido, sin ningún tipo de hipocresía, será el impulso
potenciador de nuestro accionar en armonía, estableciéndose las condiciones más
óptimas para la acción cooperativa en todos sus aspectos.-
La solidez de vivir y de actuar no sólo se logra con el afianzamiento de los
valores trascendentes y una toma de conciencia, sino también estableciendo una
resistencia natural a los falsos valores que pululan y pueden tentarnos minando
la fuerza de nuestra voluntad, dejándonos engañar por una satisfacción aparente
totalmente transitoria.-
El auto-respeto, el respeto mutuo, la confianza en nuestros compañeros de labor
tiene su más positivo valor en que no posibilita la rivalidad ni la competencia
que podría representar un beneficio personal, sino la más absoluta solidaridad,
es decir una acción mancomunada que constituye un genuino acto de cooperación.-
La cooperación representa dos o más voluntades, dos o más capacidades, dos o más
esfuerzos, que concurren a una mismo Ideal de eficiencia y logro de cubrir las
necesidades básicas establecidas (alimentación, vestimenta, vivienda acorde,
acceso a educación y a la atención de la salud, seguridad, etc.).-
Existen en la actualidad ejemplos de empresas cooperativas (de distinto orden) y
diversas experiencias se han desarrollado. Pero no se ha establecido los
conceptos de utilidad y progreso globalmente es simplemente que se ha
condicionado la mente, la voluntad y los sentimientos con prejuicios, miedos,
falsas reglas de comodidad, personal, un acrecentamiento del deseo de consumismo
(la mayoría de las cosas innecesarias), generando un amplio campo que posibilita
la ambición de poder por el falso oropel del Tener en lugar de Ser,
estableciéndose un egoísmo y ego-centrismo, envidias, frustraciones,
discriminación, injusticia social, deseo de dominación.-
Un Diccionario Enciclopédico Ilustrado (Bibliografía Omega, 1966) establecía
que:”La cooperación se define biológicamente como la forma de interacción que
mejor expresa los impulsos de sociabilidad y ayuda mutua, responsable en gran
número de especies y en el Hombre de las posibilidades de supervivencia y
progreso”.-
De manera que podríamos decir que cuando el hombre se deja llevar por esa fuerza
que impulsa la solidaridad o a la cooperación (que representa, reiteramos,
respeto, confianza, ayuda mutua) está obedeciendo consciente o inconscientemente
a las leyes naturales eternas acerca de la Unidad esencial de la vida.-
Aún a riesgo de ser reiterativos la base de un Sistema Cooperativo es establecer
objetivos comunes que cubran las necesidades genuinas de la existencia,
permitiendo el progreso intelectual y espiritual de la humanidad, y se funda en
la solidaridad recíproca y en una autenticidad del propósito, lo que permitiría
en forma inexorable el establecimiento de una paz activa, una equidad social, en
una vida plena de armonía, habiéndose eliminado la absurda permanente
competencia.-
No podemos menos que recordar la ¿simple? experiencia de los Pioneros de
Rochdale. Ellos se unieron con el objeto de comprar en conjunto un artículo de
necesidad inmediata (¿quizás la harina para confeccionar el pan?) y para ser
distribuido entre los mismos adquirientes para su consumo. La operación no puede
ser más sencilla, reunieron el dinero
necesario por el aporte pequeños individuales y compra la cantidad de kilos del
artículo, y luego dividirlo en tantas partes iguales como necesitados del
artículo hayan entrado en el acuerdo. Cada uno recibe su parte y entrega el
valor económico (favorecido por la compra conjunta en cantidad) para efectuar
una nueva compra del mismo u otro artículo.-
Con este “inocente” primer paso se inició la marcha del Movimiento Cooperativo
Internacional .Los que pusieron el empeño en la concreción del proceso relatado,
en su ser, íntimamente aspiraban a un Mundo Nuevo, en una forma modificatoria
del sistema político, económico y social existente.-
Hay en el país algunas Cooperativas de consumo, de producción, de servicio, de
comercialización, de servicios, etc., pero el desarrollo como idea global no ha
fructificado todavía.
Algunos (o muchos) pensarán que este impulso inicial era una inocencia y un
candor sin futuro, que era una “Utopía”, pero ésta es una Posibilidad Posible y
se funda en una Fe y Esperanza de un Mundo Mejor.-
Todo lo humano es transformable partiendo de cada uno.-
El ideal está imaginado, su plasmación en el tiempo espera su concreción, es una
realidad inexorable.-
Noviembre, 2008