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Nuestra estrella es sin lugar a ninguna duda una bola de fuego con constantes
explosiones de hidrógeno,
pero también es un espíritu Solar.
Comprender algo es darse cuenta, iluminarse el intelecto y al Sol podemos verlo
de dos maneras distintas y sin embargo las dos serán totalmente validas.
Una es verlo a la manera racional o la que vio Galileo, es decir el Sol esta en
el centro del sistema solar y los planetas giran a su alrededor, forma de verlo
totalmente legitima.
La otra es verlo desde la parte imaginativa del intelecto y que era la común en
la antigüedad, miro el Sol y este
se mueve alrededor del planeta,
esta forma de ver es la que tienen los niños y a eso se refería el Maestro de
Nazareth al decir que “de los niños
será el reino de los cielos”, aunque también se refería a los nacidos dos veces,
ya que al mundo material venimos adentro de una madre que nos da nacimiento
físico y al mundo espiritual se va adentro
de otra madre que da
nacimiento en el mundo espiritual.
Esta manera de ver las cosas, es decir imaginativamente es una función de la
psiquis que siempre se
malinterpreto como fantasía, pero hemos visto que las fantasías de ayer son la
realidades de hoy y según lo que sembremos en forma imaginativa hoy será la
cosecha mañana, consciente o inconscientemente.
En la antigüedad al Sol se lo llamaba el ojo de RA
y mas adelante fue
simbolizado como un ojo dentro de un triangulo cuyo simbolismo podría
interpretarse de la siguiente
manera: “Como el ojo de Dios que todo lo observa, que todo lo ve y que además
en cada mañana nos muestra las cosas en sus colores”.
Las antiguas civilizaciones, tanto de oriente como de occidente, tomaban al Sol
con sumo respeto, ellos sabían que
el Sol era el dador de la vida y del alimento,
pero sobre todo los educados y el sacerdocio en particular sabían
que también era el que
despertaba su conciencia por la
mañana y trazaba una línea que es el horizonte y aun nos marca arriba
celeste, el cielo y abajo la tierra
(a veces representada por el color blanco) y el Señor de la Luz
que nace de esa línea e inicia un
vuelo hacia arriba como un carro de fuego.
Nace en el este y se mueve hacia el oeste para volver a entrar en el horizonte
llevándose la Luz con el.
Sistema mas que imaginativo, podríamos decir que es Realmente Maravilloso,
ya que es en si mismo el Mito de la esperanza en su mayor
expresión y con toda la pompa que
un verdadero ceremonial simbólico
expresa siguiendo el mas exquisito protocolo.
Por lo tanto, todo aquel que cada mañana saluda al Padre nuestro que esta en los
cielos y agradece todos los favores que de el recibe, sin
importar la raza, el lugar del planeta, la religión
que practique y la diferencias sociales, es bendecido por el Señor de la
Luz.
Comprender esto es estar Iluminado,
solo resta entonces trabajar por la humanidad
dentro de nuestras posibilidades y
sin dejar de cumplir las responsabilidades
familiares que hayamos asumido.
Abril 2009
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