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Presente y futuro
Ya estemos inmersos en el siglo XXI, transitando el final de la primera década.
¿Qué diferencia hay con el último cuarto del siglo pasado?¿Cuáles les
expectativas de cambio de las situaciones actuales existentes?.-
Seguimos “asombrados” (¿?) con los grandes y progresivos adelantos técnicos
científicos.-
El hombre desarrollando la astrofísica, con todas sus derivaciones, continúa su
investigación del espacio, enviando satélites, sondas, vehículos tripulados
buscando señales de vida extraterrestre, trasbordadores, plataformas espaciales
como laboratorios, etc.-Siguen pensando que determinarán que pasó en los
centésimos de segundo antes del Bing-Bang (en el supuesto que se válida la
teoría cosmogónica científica aceptada en la actualidad). ¿Se descubrirá el
misterio de los agujeros negros…? . Y ahora la ¡Máquina de Dios!....-
Y esto en la Macro dimensión del Universo, dentro de nuestra modesta Vía
Láctea.-
Y en la dimensión opuesta, la microtecnología, la nanotología ( nano=
millonésima parte de un milímetro) permitiendo todos los avances electrónicos y
de comunicación más variados como así mismo el avance en la fabricación de
todo tipo de aparatología y/o maquinaria de la más diversas aplicaciones.-
Y se completó el estudio del genoma humano y la constitución del ADN, se sigue
desarrollando la biogenética, los alimentos transgénicos, etc. etc.- Y podemos
seguir enumerando.-
Y la ecología intentando unir el microconocimiento con el macro, buscando e
intentado disminuir las consecuencias del accionar del hombre ante la evidente
contaminación del aire, la tierra y el agua, el calentamiento del planeta y sus
consecuencias tratando de preservar la vida en todas sus manifestaciones.-
¿Pero qué pasa con el Hombre?.-
Basta con observar a nuestro alrededor, no hace falta ser muy perspicaz ni ser
un profundo investigador social o psicológico.-
Marginación en “Villas de emergencia” por falta de viviendas adecuadas,
desempleo, deserción escolar, mendicidad, aumento de niveles de pobreza y
también de miseria.-
Aumento del consumo del alcohol y de drogas alucinógenas (abarcando espectros de
cada vez menor edad), tabaquismo. Violencia generalizada, en el tránsito
vehicular, en las canchas de fútbol y extendiéndose a otros deportes.
Delincuencia con la participación indistinta de ambos sexos, delincuencia
infantil, desde el simple raterismo y arrebatadores a asaltos del asfalto,
asaltos “Express” a Bancos, comercios, particulares. Presencia de armas en las
escuelas, reyertas a las salida de salas bailables. Y una nueva ola de
secuestros, asaltos a ancianos con innecesario maltrato, etc.-
Un capítulo aparte representa el aumento de las denuncias por violaciones,
abusos sexuales en menores, difusión de pornografía y prostitución infantil,
ofertas de prostitutas y travestis a través de medios de comunicación (Internet,
prensa escrita, volantes callejeros, etc.)y en la vía pública sin ningún tapujo.
Y por supuesto la venta de bebes y el tráfico de personas.-
A nivel de las relaciones entre las Naciones, continúa las guerras en Irak con
los atentados y muertes de sectores antagónicos existentes en ese país,
Afganistán con los tailabaneses. Amenazas del presidente de Irán contra
Occidente e Israel sin abandonar su plan nuclear. Invasión de Rusia a Georgia.
Atentados terroristas de ETA en España, Malestar en los países africanos por
gobiernos dictatoriales, guerras tribales entre países vecinos y dentro de
ellos. Conflicto crónico en Medio Oriente. Y en nuestro continente: tensiones
entre Ecuador y Colombia, entre Ecuador y Perú; Bolivia reclamando a Chile su
salida al Océano Pacífico, Argentina disputando con Uruguay por la instalación
de la pastera de Botnia, etc.-
Y la amenaza del terrorismo a nivel internacional flotando
constantemente en el ambiente.-
No olvidemos la existencia persistente de la discriminación (en todas las
variables posibles), de la xenofobia generando nacionalismos fanáticos.-
¿Continuará la decadencia espiritual y humanística?...-
¿Qué tiempos aquellos cuando la palabra comprometida basada en el honor se
cumplía sin evasiones?.-
Sí, estamos frente a la agudización generalizada de una profunda crisis de
nuestra civilización. Crisis socio-económica, crisis ideológicas, crisis moral,
crisis en los sistemas de gobierno con absurdas confrontación de intereses
corporativos, denuncias de corrupción…
Deslumbrantes teorías económicas proclaman las virtudes de la privatización aún
a costa de poner en manos de monstruosas empresas multinacionales o trans-
nacionales las mejores conquistas de la cultura moderna: la educación, la salud,
los servicios públicos, la comunicación e información, la seguridad… pese al
fracaso reiterado demostrado en la práctica.-
El ser humano se ha adentrado en una etapa de un ego-centrismo exagerado con
metas hedonistas (con las variaciones de acuerdo a la condición social) de
satisfacción material, ingresando en un absurdo consumismo obsesivo.-
Búsqueda de posesiones, riqueza, comodidad, poder, consumo inclusive del tiempo
(necesidad de entretenimiento y distracción), consumo incluso de su propia
vida.-
Desorientación espiritual. Falta de respuestas existenciales válidas de las
religiones tradicionales. Promesas de bienaventuranzas, de cese del dolor, de la
angustia, logro de felicidad, etc. hacen surgir sectas con predicadores que
atraen ingenuos creyentes abusando de su Fe y enriqueciéndose.-
Promesas edénicas fanatizan a proclives multitudes ignorantes conduciendo a
hombres y mujeres suicidas a los más execrables actos de terror y horror con
asesinatos colectivos bajo falsas ilusiones ideológicas.-
Lamentablemente podríamos continuar en esta línea que nos muestra un panorama
realmente dramático, triste, conmovedor, oscuro.-
Pareciera, y así es, que mucha Luz es necesario para disipar tanta oscuridad.
Todo señalaría que hay un quiebre en esta etapa de la civilización que no augura
nada positivo.-
En estas ocasiones, en que se plantean severas crisis es cuando más se exige un
profundo acto reflexivo para dilucidar las verdaderas causas de la situación en
que estamos atravesando.-
En principio intuimos con fuerza que la crisis de valores ES la
causa y NO la consecuencia de la crisis.-
Se han abandonado los valores morales, se ha vaciado de contenido otros y
se han adoptado “valores” carentes de sustento ético. Se ha realizado una
auténtica subversión de los valores, estableciéndose una escala valorativa de
los mismos priorizando los materiales, la ambición de poder y tener
en vez de SER.-
En forma inconsciente o conciente “flotando” en el ambiente está la indudable
necesidad de cambio. Y mientras este no se ponga en funcionamiento y no
se produzca y se establezca, seguiremos en un período (más o menos prolongado)
de desequilibrio y confusión, de desarmonía inevitable con sus dosis de dolor,
angustia, preocupación e infelicidad.-
Sin una genuina toma de Conciencia, individual y colectiva, del
impostergable reencuentro con una humanidad más espiritual y más humana (aunque
suene paradójico) es difícil vislumbrar la posibilidad dé un cambio efectivo.-
Y aquí, como tantas veces anteriormente hemos definido en otros artículos,
entra a tallar las escuelas esotéricas de iniciación simbólicas. (Aconsejamos
leer, releer y/o recordar los artículos: Expectativa de acción, El tiempo
presente y la acción de los iniciados, El ser humano y las escuelas esotéricas,
Vampiros de Esperanza, Globalización, cooperativismo y la perfección del
hombre).-
La lucha de los iniciados en el Arte Real para imaginar, preparar y gestar un
mundo mejor, un mundo más igualitario y más fraternal, un mundo con libertad, en
el cual las futuras generaciones (para las que tenemos responsabilidad y
compromiso) puedan gozar de un vida plena, en paz activa y de bienestar
espiritual y material, es una lucha grupal, aparentemente solitaria (aunque está
ligada a la cadena de los que les precedieron). Aparentemente desigual, a veces
ingrata (porque también nos invade la angustia de logro de resultados
inmediatos) y quizás interminable.-
Y si coincidimos que la realidad en que nos estamos desenvolviendo básicamente
tiene como causal como expresáramos en párrafos anteriores es el abandono de los
valores morales y espirituales (como también los sociales) el futuro dependerá
en revertir esta situación.-
Entonces se tendrá que cambiar el enfoque utilitarista como finalidad y dar un
significado más humano y trascendente a la vida. Comenzando ha reencontrar la
forma de que la familia vuelva a constituir el núcleo central de la sociedad,
cumpliendo con plenitud la tarea de formación, contención y educación primaria
de los niños dando ejemplos de conducta que les sirva como modelo efectivo.-
Tendríamos que pensar en una configuración de la “currícula” educativa que desde
el comienzo, es decir desde el jardín de infantes, los niños comprendan el valor
del respeto a la naturaleza, a la vida en general, y compartir en lugar
de competir, para luego continuar con ideas de solidaridad y complementación. Es
decir que los niveles educativos deberían cumplir una tripla función: una de
formación humanística, moral y cívica; segundo estimular y potenciar aquellas
cualidades y condiciones naturales orientándolas y por último darles las
herramientas necesarias para desempeñarse en el campo laboral y ser útiles a la
sociedad.-
Si se logra en forma consistente y sostenida la modificación de la orientación
de los seres humanos individualmente para que luego colectivamente se
manifieste, el resultado será una civilización distinta; donde los valores
morales de justicia, honestidad, respeto, tolerancia, de cooperación recíproca y
un retorno a la espiritualidad y lo realmente trascendente de la vida sea
naturalmente la ética en la cotidianidad.-
Nos hallaremos en un mundo viviendo en una paz activa donde la guerra, los
conflictos, los fanatismos, la delincuencia, el narcotráfico, la carrera
armamentista, las discriminaciones, etc. sean anécdotas del pasado, dado
que sus causas hayan sido erradicadas totalmente-
Y la consecuencia necesariamente será que todos los seres humanos tendrán acceso
a cubrir sus necesidades básicas: a una buena educación, a la atención de su
salud, a una vivienda adecuada, al logro de un trabajo respetable y
correctamente remunerado y poder vivir con dignidad , sin
niveles de miseria ni padecimiento de hambre, en una auténtica paz activa y
felicidad.-
Septiembre, 2008